
Detenga los escalofríos: Cómo calentar realmente una sala de cambio
¿Alguna vez ha salido de la ducha o de la piscina y se ha sentido ese frío intenso en el cuerpo? Es algo realmente desagradable.
La mayoría de las personas intentan solucionar esto con calefactores convencionales. Pero aquí está el problema: el aire caliente asciende. En una habitación abierta, ese calor simplemente sube hacia el techo, mientras usted sigue temblando en el suelo.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. En lugar de intentar calentar el aire, utilizamos tecnología de ondas infrarrojas de corta longitud. Piénselo como el sol: no siente que el aire a su alrededor se caliente cuando sale al exterior en un día de invierno; lo que siente es el sol tocando su piel. Así funciona esta tecnología: evita el uso del aire y dirige el calor directamente hacia usted y su ropa.
Es instantáneo. No hay necesidad de esperar a que el termostato funcione.
El secreto de esa sensación “instantánea”
Utilizamos tubos de cuarzo-halógeno para estos calefactores. Están diseñados para funcionar rápidamente.
A diferencia de esos viejos calefactores a base de aceite, que tardan mucho en calentarse, estos alcanzan su máxima potencia en pocos segundos. Hemos ajustado sus parámetros para que envíen un haz de energía concentrada directamente a la piel. Es como estar en un hotel de lujo: en cuanto entra en esa área, sus músculos se relajan de inmediato.
Cómo lidiar con la humedad
Los baños son, básicamente, cámaras de tortura para los aparatos electrónicos. El vapor y las salpicaduras afectan todo.
Para evitar que los aparatos se dañen, envolvemos sus componentes internos en carcasas resistentes. También utilizamos reflectores de aluminio pulido o recubiertos de oro. Esto no sirve solo para la apariencia; también asegura que el calor vaya directamente hacia la persona, en lugar de quedar atrapado en la pared detrás de ella.
Algunas cosas a tener en cuenta
La instalación no es tan sencilla como “conectar y listo”. Hay que elegir bien dónde colocarlos.
Si los instala demasiado alto, el calor perderá su efectividad antes de llegar hasta usted. Si los instala demasiado bajo, probablemente quemará a sus invitados. Hemos descubierto que un ángulo de 15 a 30 grados es el ideal.
Y un consejo sobre la alimentación eléctrica: estos aparatos consumen mucha electricidad desde el momento en que se encienden. Asegúrese de que su sistema eléctrico pueda soportar esa carga. No hay nada más molesto que un calefactor que funciona perfectamente durante diez segundos y luego hace que se dispare el interruptor de todo el cuarto.