
En la línea de moldeo por soplado, el tiempo es esencial. Las preformas entran en el túnel de calentamiento, y es necesario que el calor se distribuya de manera uniforme por toda su superficie; no se puede permitir ninguna imprecisión. Si las lámparas tardan demasiado en calentarse, se generan zonas donde el calor no llega adecuadamente, lo que provoca cristalización y botellas que no cumplen con los estándares requeridos. Por otro lado, si las lámparas calientan demasiado rápido, se gasta energía innecesariamente y existe el riesgo de daño en las botellas. Hemos diseñado nuestras lámparas de infrarrojos de respuesta rápida para eliminar esa incertidumbre.
Lo que realmente importa desde un punto de vista técnico Se trata de emisores de onda corta basados en halógenos, con un filamento de tungsteno sellado dentro del cuarzo. Estos emisores alcanzan su nivel de temperatura deseado en menos de 1,5 segundos, lo que permite que el túnel de calentamiento funcione a alta velocidad sin tener que esperar a que se recupere el calor. Se logra un control preciso del espectro lumínico, concentrando la energía en las áreas donde el PET la absorbe mejor. La curva de respuesta es lo suficientemente plana como para mantener el punto de temperatura estable dentro de un rango de ±2°C en toda la preforma. Nuestras lámparas son compatibles con los voltajes y conectores utilizados por las máquinas de moldeo por soplado de marcas como Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI y Nissei ASB, sin necesidad de realizar modificaciones en los circuitos eléctricos. Es posible especificar la potencia adecuada para cada zona: de 300 a 1,200 vatios, con voltajes de 24 a 240 V. Además, su longitud permite que no haya sombras en la superficie de la preforma.
Por qué funciona en la práctica La respuesta rápida de estas lámparas mantiene estable el perfil de calentamiento cuando se cambia el peso de la preforma o la velocidad del ciclo de producción. Esto permite obtener un estiramiento bilateral uniforme, reduciendo así el número de defectos causados por fluctuaciones de temperatura. Se reduce el consumo de energía, ya que las lámparas pasan menos tiempo funcionando a plena potencia. Además, el menor tiempo de calentamiento facilita los cambios rápidos entre diferentes productos. Las plantas informan de un rendimiento estable durante más de 5,000 horas, con una disminución mínima en la luminosidad, lo que significa menos sustituciones de lámparas y más tiempo de operación.
Algunos puntos importantes a tener en cuenta Estas lámparas son sensibles al manejo incorrecto. Las huellas dactilares en el cuarzo crean puntos calientes y acortan su vida útil; por eso es necesario utilizar guantes limpios e alcohol isopropílico antes de instalarlas. Es importante alinear el filamento con la línea focal del reflector; de lo contrario, se desperdicia energía y el calentamiento no será uniforme. También es necesario verificar el estado del reflector: las abolladuras y la oxidación pueden afectar la eficacia de las lámparas. Planificar la sustitución de las lámparas durante las reparaciones programadas es importante. La respuesta rápida solo es relevante cuando todo el sistema de calentamiento funciona correctamente.